Para el Estudio de Evangelio. Dom 5Cuaresma 2009

“¡Queremos ver a Jesús!”

______________________

 

 

Habíamos ido a Jerusalén a celebrar la Pascua de los judíos. En Grecia conocimos a algunos judíos y eso hizo que en Besaida mantuviésemos buena relación con ellos. El contacto con ellos nos ayudó también a conocer lo que, para ese pueblo, su ponía la Ley.  Aunque nosotros no teníamos su religión, sin embargo nos iba interesando cada vez más lo que sus profetas anunciaban sobre ese posible Mesías que vendría a traer la liberación.

Ya habíamos ido algunas veces a celebrar con ellos la Pascu en Jerusalén. En Betsaida se oía hablar de un hombre de Nazaret que algunos decían que era el Mesías. La realidad que vivíamos, nuestros deseos y aspiraciones más profundas que teníamos, las características con las que le definían  quienes afirmaban que era el Mesías, nos habían ido atrayendo enormemente y deseábamos con todas nuestras fuerzas conocerlo. En el fondo sentíamos una cierta envidia por los que se confesaban seguidores del Nazareno. Por lo que íbamos conociendo, nos parecía que podía ser él quien diera respuesta a nuestras aspiraciones más profundas y quien nos pudiera marcar el camino a seguir en nuestra vida. Es verdad que otros judíos, y sobre todo los dirigentes de Jerusalén, lo negaban y le consideraban como un impostor. Por oto lado, dichos dirigentes arremetían contra los judíos de Betsaida, contra los que vivían en lo que denominaban “Galilea de los gentiles” porque les consideraban poco fieles a la religión por estar mezclados con los que nos llamaban “paganos”. Pensaban que habían perdido la pureza de la fe.

Entre los seguidores de Jesús había algunos que eran de Betsaida, y hasta el nombre que tenían era de origen griego. Entre ellos estaban un Felipe y un tal Adrés.

Al estar en Jerusalén, para celebrar con los judíos la fiesta de la Pascua, nos enteramos que andaba por allí el Nazareno. No era difícil dar con él ya que siempre estaba rodeado de gente que le seguía. Nos mezclamos con sus seguidores y con los curiosos que le rodeaban para escucharle y, como alguna relación habíamos tenido con Andres en Betsaida, nos atrevimos a pedirle: “Queremos ver a Jesús, nos gustaría conocerlo”. Como nosotros había más gente ansiosa por ver a Jesús. No nos interesaba mucho lo que decían los dirigentes judíos, pero sí que nos atraía el Galileo Judío. Los dirigentes judíos nos miraban con malos ojos,  pues entendían que contribuíamos a que la fe los judíos no fuera tan pura como a ellos le gustaba.

Felipe nos acogió muy bien y algo comentó con otro discípulo, llamado Andrés y los dos fueron a hacer nuestra petición a su Maestro.

El Nazareno, cuando le hablaron de nuestro interés por conocerlo, empezó a decir cosas que a algunos les pudieron parecer muy raras, pero que a nosotros nos confirmaban en la atracción por él. Habló de “la hora” en que iba a ser glorificado, puso una parábola que revelaba muy bien el dinamismo de su vida hablando del grano de trigo que muere para dar fruto, de perder la vida para ganarla, de lo que le costaba a él que llegase esa hora, pero que para eso había venido al mundo. Después demostró su libertad y valentía frente a los que se cerraban al amor de Dios (nos dimos cuenta de que se refería también a los dirigentes judíos) y terminó diciendo: “Cuando sea levantado de la tierra atraeré a todos hacia mí”. Eso fue lo que más nos impresionó porque estaba anunciando algo que se hacía verdad ya en nosotros. Nosotros, que no éramos judíos, nos sentíamos atraídos por él y por todo lo que nos estaba revelando. Su amor y su entrega no solo produciría frutos para los judíos que lo acogiesen, sino también para nosotros. Eso fue una verdadera bienaventuranza dirigida también a los que veníamos del paganismo.

También nos dimos cuenta de que toda esa escena que habíamos vivido llevaba un mensaje para sus seguidores de todos los tiempos y para los que, como nosotros, estando fuera, buscan la verdad, necesitan salvación, desean conocer al Hijo de Dios y se sienten a traídos por Jesús de Nazaret.. .

En el fondo fue también una bienaventuranza para Felipe y Andrés, al tiempo que una llamada para quienes conocemos a Jesucristo, nos mezclemos en los ambientes “paganos” con los que buscan la verdad, con los que son solidarios, con los que tienen una ideología distinta de la “religiosamente correcta” (aunque se nos culpe de tener una fe “poco pura”), y así ser mediadores del conocimiento de Jesucristo para ellos.

Buen estudio de Evangelio

Manolo Barco

Aquí tienes las pistas para  hacer tu Estudio de Evangelio: >>>>>>>>>>orar-5c2badomtc-b-29-marzo-09-jn-1220-331

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: